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viernes, 19 de noviembre de 2010

EL CASO DE LORENZO, una bellísima historia sobre la solidaridad

De cómo la solidaridad hace mejor la vida de las personas cuando nos llegan las dificultades, y nos hace crecer cuando tenemos la oportunidad de ayudar a quien lo necesita.

Para leer esta bonita historia, PINCHA en el TÍTULO de esta ENTRADA
  FEAPS (Confederación española de organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual) te invita a ser una de esas personas extraordinarias que saben apreciar a todos los «Lorenzos» que arrastran un cazo por el mundo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

En MEGAFONOENTREVISTAS, entrevista a GUILLERMO RENDUELES, psiquiatra y ensayista

"Sólo una forma de vida en lo común permite escapar a las miserias del individualismo o disminuir las penas cuando la tragedia nos alcanza”

La solidaridad, la identidad, la pertenencia como terapia frente a un mundo desestructurador del individuo…



¿Qué tipo de apoyo puede encontrar un trabajador desesperado entre compañeros no menos desesperados en ocasiones?

La escucha de alguien que vive las propias condiciones laborales ya es terapéutica porque a diferencia de la escucha psicológica es una escucha enmarcada y no descontextualizada en la que se comparten valores y se puede actuar sobre la situación real que genera el malestar. De esa escucha siempre nacen formas de micro solidaridades que se traducen en pequeños actos de resistencia y sabotaje a los ritmos laborales o a los abusos de los de arriba. En un taller de calderería cuando entraba el ingeniero comenzaron a caer herramientas desde los andamios a su paso con lo que las visitas se hicieron infrecuentes. Tras algunas cenas navideñas en unos astilleros gijoneses los coches de los encargados aparecieron pintarrajeados. Tras las fiestas de comadres en Gijón las obreras del textil se reafirmaron en no abandonar un encierro que duró años. De esos contactos esporádicos basados en escuchas mutuas, a salir del trabajo y compartir cotidianidad creando esas redes y esos vínculos que permiten construir un Nosotros y unas rutinas comunes no hay mucha distancia y me parece el único manual de supervivencia que conozco frente al individualismo que termina en una especie de narcisismo egotista en la que cualquier perdida afectiva lleva a la depresión.